

Recuerdan a los estudiantes de los antiguos seminarios vestidos con sotana y banda roja en la cintura, por eso se les suele llamar curitas a estos curiosos escarabajos. Aunque también hay gente en el pueblo que le suele llamar aceitera porque cuando se le molesta suelta un líquido aceitoso por las suturas de las patas y por el abdomen. Este líquido es un fuerte tóxico incluso en pequeñas dosis, pudiendo provocar irritación en la piel y en los ojos.
Estos escarabajos son de interés particular debido a su ciclo de vida complejo llamado hipermetamorfosis:
En el caso de la (Berberomeloes majalis). Del huevo sale una larva con fuertes uñas que lo primero que hace después de nacer es trepar hasta una flor. Allí espera a una abeja, y con sus finas uñas se engancha a ella, que la lleva hasta su panal. Una vez en el panal las larvas se alimentan de una pupa de abeja y se mete en su celda, después se come todo el alimento que iba destinado a esta pupa, y una vez crecida la larva lo suficiente, pasa a un estado inmóvil para transformarse en una larva totalmente diferente que se pasea por el interior de las colmenas alimentandose de polen. Esta segunda larva es la que se pupará y dará un adulto, los cuales saldrán del panal y se alimentarán de diferentes plantas.
Nota: Me cuentan algunos amigos que no hace mucho, se cogían estos curitas y se machacaban en un mortero, para con la pasta resultante curar las heridas de caballos y burros.
2 comentarios:
Has tardado en traernos más bichos. El curita es para mí un insecto interesante pero un poco repelente. Recuerdo que de niño siempre le tocaba con un palo y le tiraba saliva, per ver ese líquido morado.
Un abrazo.
Al fin vuelves.
Bien!!!
Es interesante este bicho.
No lo conocía.
Saludos
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