

Se cría esta planta en las afueras de las poblaciones rurales, en las cercanías de las casas, donde hay solares abandonados o escombreras. Crece principalmente en Andalucia y Extremadura siendo más rara en la parte norte de la península.
Sus tallos son rastreros con hojas acorazonadas o triangulares llenas de unos pelos desagradables al tacto pero que no pinchan. Las flores de color limón con cinco pétalos.
Lo más característico de esta planta es el fruto, el cual recuerda a un pequeño pepino peludo que cuando lo tocas un poquito te suelta un chorro de liquido y semillas que te mancha y te asusta. Por eso aquí en Gerena se la conoce con el nombre de chijete, aunque quede más fino decir (Ecballium elaterium).
Es curioso el sistema que utiliza para lanzar sus semillas a 3 ó 4 metros de distancia. El largo pedúnculo que sostiene al fruto se va hinchando poco a poco hasta que la presión hidrostática interior lo rompe, y por el agujero que éste deja salen disparadas todas las semillas.










